Tres veletas y dos manzanas (Parte II – El Suspense en Pic du Midi)

Luego de levantar el campamento super temprano por la mañana a 6 grados y neblina por todos lados, ver que nuestra amiga la llama seguía allí como una campeona, y despedirnos de ella. Nos fuimos como niños mimados al pueblito de La Mongie a beber algo caliente par de kilómetros cuesta abajo, y planear la escapada en busca de la laguna misteriosa. Por lo general esta zona en invierno es una estación de ski muy famosa y bien completa, incluso con las sillas del estilo teleférico, que te llevan hasta la cima para que te impulse a la diversión.

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Llegar allí no fue muy sencillo, la neblina dificultaba la visibilidad, y habían muchas curvas, y casi al final cuando llegábamos muchas ovejas en el camino encaprichadas en un minuto de fama por medio de este espacio; debo confesar que estaba bastante asustado bajando hasta La Mongie. Pero aquí estoy contando la historia, así que no paso nada.

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En el pueblito misteriosamente, no había neblina y al bajarnos del coche aparecieron como agentes espías de la nada, una familia de llamas, probablemente sabían que teníamos algo que les interesaba, acto seguido nos acorralaron contra el coche, y comenzó el interrogatorio del poli bueno, poli malo.

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El más sospechoso era Pierre. Thomas y yo miramos que tenia la mano detrás y una de las llamas impaciente le preguntó por última vez: ¿QUE DEMONIOS ESCONDES ALLÍ?, sin mediar palabra y ver la cara de la llama, Pierre entregó lo que andaban buscando.

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-LA MANZANA-

Como turistas en safari, al darnos cuenta de ese detalle, la pelota estaba en nuestro campo. Thomas fue al coche, y sacó otra manzana, la puso en el piso rápidamente y colocó su dedo indice izquierdo paralelo al suelo sobre la manzana como si fuese un cuchillo y con su puño derecho martilló el dedo rebanando la manzana en dos mitades y así negociar selfies con ahora nuestros rehenes.

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Fuimos al café orgullosos de nuestras fotos, mientras el sol en este nuevo día se dignaba a hacer acto de presencia. Una vez cargada la batería de la cámara, iríamos en busca del lago misterioso detrás de las montañas, y luego el observatorio en lo alto de una de las montañas que tenia un sendero para que todo aquel aventurero caminante fuese allí.

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La caminata por la montaña comenzó al rededor de las 11 de la mañana. 2 biólogos y 1 fotógrafo, suena a una expedición de National Geographic, pero la realidad es que éramos 3 jóvenes en busca de aventuras y nuevos paisajes con los cuales deleitar el alma por estos días. Eramos lo que queríamos ser, unos salvajes de carcajadas psicóticas llenos de hormonas, soñadores de la naturaleza, pero a su vez somos niños de ciudad, por muchos sonidos de animales que podamos imitar, u olor a mono que tengamos de no ducharnos en varios días.

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La compatibilidad es indispensable para mí, sobretodo cuando el común denominador es la Pachamama. Y no fallaba nada, los tres tenemos muy buena compatibilidad aunque el idioma y la cultura nos diferencie, hay que destacar que hay más cosas que nos unen, por ende las diferencias se evaporan como hielo en el desierto.

Como vigilantes de las montañas pastando en todo momento estaban esas pomposas señoronas de estas colinas; las ovejas observaban nuestros pasos, y probablemente chismosearon entre ellas. Nosotros andábamos tranquilos, nos emocionaba toda la inmensidad de la fauna y flora que podíamos divisar, respirando profundamente ese aire puro, y frío de los Pirineos.

A 27min después de una curva Thomas y Pierre corrieron a ver quien descubriría el lago primero, ya que sospechaban que estaba allí. Su corazonada fue acertada. Asombrados los tres, el lago llenó nuestras expectativas, y decidimos que si después de volver del observatorio a casi 3mil metros de altura el sol nos acompañaba aún, nos daríamos un baño.

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A la hora hicimos una breve parada para comer algo de pan con queso de cabra y tomate. Al continuar nos separaba casi otra hora de caminata, mientras se hacia más inclinada la ruta.

Llegamos a una especie de cabaña abandonada super misteriosa, y no podíamos dejar de explorarla. Era bastante tétrica la escena, y decidimos fantasear, ya que la ocasión se prestaba para citar titulares trágicos de cuentos de terror con nosotros incluidos en ellos.

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A las casi dos horas y veintitrés minutos llegamos arriba, debo confesar que fui el ultimo que llegue, casi arrastrándome y con la lengua afuera. En mi defensa diré que tenia mil años sin subir montañas, y mucho menos a esas alturas, y mis zapatos no eran tampoco los más adecuados.

Una vez más, Thomas tenia un cuento paranoico que había leído para comentarnos que no deberíamos hacer siestas arriba porque por la falta de oxigeno y la presión harían ser la ultima que tomásemos, probablemente.

Descansamos media hora quizás, mientras divisamos las nubes a nuestro nivel y otras más abajo. Un poco de manzanas, galletas, y agua.

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En el camino de vuelta Thomas, que tenia la rodilla sentida de días anteriores pateo una piedra accidentalmente y su rodilla comenzó a frenarnos los pasos en la bajada, pero nada tan grave como para tener que canibalear entre nosotros, esta vez.

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Llegamos a la laguna, y Thomas se sentó a descansar, mientras Pierre y yo fuimos a explorar un poco la nieve al final del lago que nos llamaba la atención, quizás era la guerra que nos traíamos entre manos sin decirlo en voz alta. Al llegar allí, se entabló la batalla campal, en la que caí por tres bolas de nieve a una. Y paramos porque mis manos desnudas no aguantaron el frío del hielo. Estaba claro que bajar hasta el lago tenia que tener su recompensa, y claro que no solo sería sentarnos en la orilla, y así mismo nos metimos a nadar un poco. El agua helada me encanta.

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Mientras terminábamos de bajar, la neblina comenzó a dificultarnos la vista, solo veíamos escasos 10mts de nosotros. Otra escena de terror nos rodeaba esta vez. Primero la cabaña y ahora el camino de vuelta con sonidos de cencerros por todos lados entre la niebla, pero como la visibilidad era escasa, no sabíamos de que animal provenían, aunque solo habíamos visto ovejas por el camino.

Nuestra mente comenzaba a jugar en contra, seguimos caminando; el estar rodeados de blanco difuminado por tanto tiempo nos sembraba una sensación de desequilibrio en nuestro cuerpo, y afectaba nuestro andar. El único color diferente a parte de nosotros era el suelo, y por ratos podría ser un poco desesperante el no ver nada más que blanco y plantearte si estas caminando en la dirección correcta; por suerte había solo un sendero.

No se que pasaba por nuestras cabezas en esos momentos, estábamos bastantes concentrados en la ruta; caminantes errantes nos adelantaron por un lado para luego desaparecer más adelante entre el celaje blanco cenizo, mientras el sonido del viento silbaba apabullante. La escena que transcurría con nosotros en medio no ayudaba en aquel momento a la calma, y nos mantenía alertas ante cualquier eventualidad.

En curva sentimos la aproximación de algo entre la blanca y densa nube que flotaba en el camino, tan densa que incluso era difícil ver el acantilado monte abajo.  Ovejas poseídas que galopaban en un ejército de rebaño hacia nosotros, pero pasaron como si no existiésemos entre nuestros cuerpos petrificados y a la expectativa de que podría acontecer

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La condensación del agua dentro de la neblina la notamos en nuestro cabello cuando se formaban pequeñas gotas de agua, fue bastante curiosa esa sensación.Me encanto caminar en esa atmósfera que nos envolvía sintiendo las diminutas partículas de agua tocar la piel mientras flotaban en el aire, a pesar de tener esos sentimientos intrigantes y encontrados de como terminara la aventura.

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Al volver de nuestra travesía, Thomas nuestro cocinero oficial del camping-gas hizo arroz, lo mezclamos con lentejas enlatadas, mientras Pierre y yo fuimos a recargar agua en las montañas.

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Un comentario en “Tres veletas y dos manzanas (Parte II – El Suspense en Pic du Midi)

  1. fantastico es nimio, Micho, que espectacular, !!!!! cuanto desearía regresar a tu edad, y caminar cuesta arriba por esa cordillera, lo leo y releo como para no olvidar, quiero estar allí, es una aventura fascinante , veo con tus ojos y e interpreto con tu pensamiento, , que Dios los cuide, los proteja , los guíe, y les prodigue mucha felicidad, Abrazos a todos con toda la emocion que me trasmiten !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! tqmips !!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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